mayo 4, 2020

Agujetas, venid a mí

Agujetas, venid a mí

Viendo el título del post, no tendré que explicar mucho de que va la salida del domingo.

Me desperté y ya durante la noche, noté que el día iba a ser muy largo.

La intención era salir por la mañana, pero el dolor de piernas tan brutal que tenía, decidí quedarme en casa. Era una senaciín de dolor, pero a su vez agradable porque hacía muchísimo tiempo que no sentía estas agujetas.

Al ponerme de pie, casi me caigo hacia atrás otra vez. Aparte quedó confirmado que me habían salido dos ampollas. Una en el pie izquierdo en la punta del tercer dedo y otra en la zona del juanete del pie derecho. Así que decidí quedarme en casa y ver cómo iba evolucionando, sobre todo porque somos cuatro en casa, y los dos adultos queremos salir y hacer algo.

Cuando llegó la hora de salir los peques, me fui con ellos a la calle y ya iba sintiendo menos los pinchazos en las piernas pero eso si, un calor increible para el momento del año que es.

Al llegar a casa, Rosa (mi mujer) me dice que ella no va a salir porque la plancha le ha dejado la espalda lista, así que me preparo yo. Me protejo las ampollas y me pongo la ropa de correr, preparo todos los dispositivos y un soft-flask de 250 ml y a la calle. Mi hija quiere que le acumule kilómetros en Pokemon y me pongo los auriculares y empezamos.

Las sensaciones al comenzar no son buenas porque el dolor es incómodo, pero en cuanto llevo 500 metros, las piernas han entrado en calor y ese dolor se apacigüa.

Cuando llevo 15 minutos, decido que hoy no es día de correr de continuo, así que decido cambiar el entreno y hacer ca-co del siguiente modo:

  • 20 minutos de trote
  • 5 minutos andando
  • 10 minutos de trote
  • 5 minutos andando
  • 5 minutos de trote (que fueron un poco más porque hice un kilómetro)
  • 5 minutos andando

Me notaba el pulso bastante alto, sobre todo porque el tener las piernas pesadas me obligaba a forzar un poco más, además que el ritmo de los primeros 20 minutos fueron más rápidos que el día anterior. Si mi ritmo crucero es de 5:30, estos primeros 20 minutos fui a 5:19, los 10 siguientes a 5:40 porque me cogieron con terreno desfavorable y el último kilómtero a ritmo crucero de 5:31.

Llegué a casa cansado, pero feliz de poder correr dos días seguidos.

¿Y mañana? Pues de momento el cuerpo me dice que descansar, pero la cabeza me dice que porque no salimos a caminar.