junio 22, 2020

Comenzar de cero

Comenzar de cero

Ha sido una semana rara. Una semana dónde he pasado más tiempo enfadado con el stryd que otra semana cualquiera. El martes fue un día en el que me faltó muy poco para enviar el aparatito a la ciudad de dónde había venido.

En lugar de eso, aparte de un paseo matutino para quitarme cabreos e ir pensando dónde podía estar el fallo de los parámetros, decidí que le daríamos una última oportunidad haciendo un cálculo de potencia crítica de forma manual en lugar de automatizada con el test que recomienda stryd para su cálculo.

Es un test que se puede hacer de dos maneras. Uno en una pista de atletismo, cosa que ahora mismo no podía hacer, y otro en la calle mediante el test 9/3. Este test consiste en:

  • calentar durante 10-15 minutos
  • hacer 5 progresivos de unos 80 metros para meter la musculatura en aviso de lo que viene
  • hacer una serie de 9 minutos a un ritmo muy fuerte pero sin tirones.Stryd dice que tienes que acabar cansado
  • caminar durante 25 minutos o correr muy pero que muy suave durante este tiempo
  • hacer una serie de 3 minutos donde toca correr a tope, sin tirones, para llegar a meta exhausto.

Todo esto debe de ser en un terreno lo más llano posible y sin aire a poder ser.

Mi potencia crítica antes de hacer esta prueba, stryd la había autocalculado en 342 watios y 3,61 watios/kilogramo.

Al acabar la prueba, toca meter los valores de potencia desarrollada durante las tandas de 9 y 3 minutos y los ritmos a los que las has corrido. El resultado de la mía fue el siguiente:

411 watios de potencia crítica y 4,41 watios/kilogramo y así todo empezaba a tener más sentido en las equivalencias entre mi ritmo y la potencia.

Los que habéis seguido el blog, habréis leido que siempre me he estado quejando de que los ritmos eran muy lentos y que no entendía como eran tan lentos porque en cuanto apretaba un poco, me iba rápidamente al 90-95-100% de la potencia crítica. Pues esta era la razón. No debemos en una puesta en marcha inicial, dejar el cálculo de forma automática. Recomiendo su cálculo manual.

Esto hacía saltar dudas, ya que los entrenos iban a cambiar de forma exponencial en ritmos. Esta prueba la hice el viernes y cómo el sábado tocaba descanso, no lo vería hasta el domingo en la tirada. Me daba, como siempre he hablado con Jose Luis, que iba a pasar de contar caracoles por el camino a no poder ni verlos.

Lo importante sería que estuviese contento tras el palo psicológico que recibí el martes en las series.

Además había sorpresa para el domingo, ya que además de ver los entrenos con el nuevo umbral, también Jose Luis había preparado un simulacro de carrera a modo de prueba para la carrera virtual del domingo que viene. Mediante una app del móvil, había una carrera test de 5 kilómetros para ver como se comportaba la app para hacer la clasificación.

De repente había vuelto la ilusión y la tranquilidad para darle otra oportunidad al stryd.