mayo 28, 2020

Corazón como una montaña rusa

Corazón como una montaña rusa

Pues aunque os parezca mentira, como hoy mi peque cumple 10 años, había que entrenar temprano para poder disfrutar de la tarde con la fiesta que le vamos a dar.

Y sí, a las 7:30 de la mañana, con todo lo poco que me gusta correr por las mañanas, estaba en la calle preparado para hacer lo siguiente:

  • 1,5 kilómetros tranquilo y de calentamiento
  • 5 kms a Tempo Run, es decir, entre el 95 y el 100% de la potencia crítica. Actualmente mi CP es de 340 watios
  • 1,5 kilómetros de recuperación y vuelta a la calma.

A las 6:45 estaba en planta para salir con algo en el estómago y no arriesgar porque fuese de vacío. Café y tostada, visita al señor Roca y a vestirse para sufrir.

A las 7:30 calentamiento, con un primer kilómetro prácticamente de subida. Los gemelos, pues pidiendo protagonismo como siempre, pero en cuanto se calentaron ya no me acordé más de ellos.

Paso por el 1,5 y a apretar que vienen esos 5K a ritmo. Lo del corazón como una montaña rusa ha venido porque entrenar por potencia es muy distinto que entrenar por tiempo o ritmo.

El primer tramo era de bajada, por lo que para llegar a la potencia que tenía que desarrollar, he tenido que apretar el ritmo. Esto hace que el pulso suba para llegar a esa potencia.

Cuando vas bajando y de repente el terreno se aplana, hay que frenar un poco, ya que si no, la potencia sube más de lo deseado y se puede dar el hecho de "explotar" por ir a una velocidad más alta en un terreno menos favorable.

Y que decir de cuando pasas de ir bajando a ir subiendo, hay tienes que echar el freno de verdad, porque puedes subir 30 o 40 watios si mantienes el ritmo que traías.

Con todo este trajín de aflojar o apretar para que la potencia fuese, más o menos, estable, pues iba con el pulso más atacado de lo normal.

Al final, entrenamiento clavado en la media de potencia desarrollada en esos 5 kilómetros. Como había dicho tendría que ir entre 323-340 watios y la media ha sido de 342 watios.

Lo que me voy fijando en los entrenos es que voy más pendiente del reloj que nunca y es una cosa que no me gusta. Siempre he preferido las sensaciones y mirar poco el reloj y esto me resulta demasiado cuadrículado. Esperemos que con el tiempo los datos se vayan estabilizando y yo me haga también a conocer mis ritmos y mi potencia.

Los datos de pulso fueron los siguientes, comparados en el mismo campo con la potencia:

Las sensaciones han sido de encontrarme cada vez mejor.

Y por cierto, esta noche ha ocurrido una cosa que me dice que la forma física va mejorando. A muchos de vosotros os pasará. Soy de pulso bajo en reposo y de pulso alegre cuando me activo. Al despertarme esta mañana me encontré con esto.

Esto no es malo ni normalmente nada raro. Es más, siempre me encontraba una o dos notificaciones de este tipo antes del confinamiento cada noche, ya que la frecuencia cardiaca en reposo era menor al tener mejor forma. Esta frecuencia en reposo subió durante la inactividad y ahora comienzo a ver las notificaciones de nuevo.

Ya le voy demostrando al señor de los watios, AKA Jose Luis Godes, que soy un alumno aplicado. Él sólo se tiene que limitar a pedir, que yo lo haré como buen alumno que soy.