mayo 31, 2020

Domingo con problemas

Domingo con problemas

Que día más raro el de hoy.

Me ha costado salir porque no me apetecia, no me lo pedia el cuerpo. Tanto sábado como domingo, puse el despertador para levantarme temprano. ¿El resultado? ambos días el mismo, parar el despertador a las 6:45 y seguir durmiendo.

El sábado ya se me echó la calor encima y decidí no salir. Además, el domingo decían que bajaban las temperaturas, así que decidí pasar el sabado.

El domingo comenzó igual que el sábado, con muy buena intención pero dejando el despertador y las ganas a un lado y dándome media vuelta para seguir durmiendo. Cuando me levanté, preparé el desayuno para los niños de casa y luego para mamá y papá. Rosa había salido a andar un rato y me dijo que no hacía calor, así que me decidí a salir despues de desayunar.

Comencé el entreno desganado, incluso por no ir confiado, me llevé hasta dos pastillas de sales cuando yo no suelo tomar sales en los entrenos.

Pulso en el inicio de la actividad y comienzo la ruta. Primer kilómetro correcto, por debajo de 300 watios, analizo donde acabo los proximos 500 metros de calentamiento y decido hacer algo más porque no quiero comenzar los 11 kilómetros de hoy en una cuesta arriba.

Llego a la cima de la cuesta y comienzo el entreno de verdad. Me toca empezar a subir el ritmo para ir llegado a ese 90% de potencia que debería ser la que debería llevar según el progama de Jose Luis. Como es bajando, pues es menos cómodo coger el ritmo para llevar la potencia. Donde comencé el entreno estaba nublado y sin sol, pero al coger el camino, las nubes se abren y comienza a salir el,sol y comienzo a notar calor, eran las 11:37 de la mañana cuando comencé.

Paso por el kilometro 1 del entreno real, sensaciones raras, me noto el pulso demasiado alto para la potencia que estaba llevando. Como era en bajada, lo achaco a que tengo que apretar para llegar a la potencia.

Paso por el kilómetro 2 del entreno, sigo raro, tiempos de ritmo muy altos para la potencia buscada y el pulso que seguía subiendo.

Paso por el kilómetro 3 del entreno, momento clave, tengo sed. Me llevo el soft flash a la boca y le pego un trago. Decido seguir aunque el cuerpo me va diciendo cosas. Me concentro en la música para dejar de pensar cosas extrañas.

Sigo pasando kilómetros y las sensaciones no mejoran, incluso voy a peor. El tiempo me ha engañado y la calor se está haciendo insoportable. El en 5,5 tiro de las pastillas de sales, pero la cosa no mejora. El ritmo sigue bajando para poder llevar la potencia objetivo pero el pulso sigue subiendo.

Paso el kilómetro 7 y llevo dolor de piernas. Al levantar la vista me quito las gafas para secarme el sudor con la camiseta y comienzo a ver puntitos en el horizonte. Como voy sólo y por un camino, la reacción es la de parar el entreno. La boca la llevo seca y lo que queda de bebida, más de la mitad del bote, lo engullo de un tirón. Cojo un poco de aire y aviso a Rosa para que no se asuste ya que decido irme a casa andando y estoy lejos.

Cuando llevo 3 minutos o así andando, se nubla el cielo y eso me permite bajar la sensación de calor. Ya no volvió a salir el sol en todo el camino de vuelta.

Durante la vuelta, las sensaciones en las piernas no han sido nada buenas, ya que he venido con amago de calambres, leves, pero durante todo el camino. Cuando entro de nuevo en el pueblo, llego a la parte de la piscina municipal y en cuanto veo el grifo-fuente que está allí me voy para él y me trago tres botes de mi soft-flash de 250 ml.

Sigo para casa y en cuanto entro por las puertas, al cuarto de baño, ducha de agua fría y otro medio litro de agua para dentro.

En fin, día para aprender cosas y es que aunque haga "menos calor" no debes salir nunca a las 12:00 de la mañana y que cuando me suene el despertador, tendré que salir de la cama si o si.