junio 5, 2020

Lunes de psicología

Lunes de psicología

Tras el problema de ayer, hoy estaba un poco de bajón.

Llevo varios días que no estoy muy contento ni con la bajada de peso semanal ni con la cantidad de kilómetros que meto a la semana en los entrenos.

Tengo la sensación de que son pocos los kilómetros y, por esto, en cuanto patino un poco en la alimentación, esa semana las noticias en la báscula no son buenas o no son las que yo quiero ver.

Así que adelantándome al martes, que es el día dónde más sufren las piernas, decidir salir a hacer un rodaje muy tranquilo y para ello conté con la colaboración especial de mi hija Alba. Ella aprovecha para salir con la bici, mientras que yo corro, a veces a su lado, a veces detrás y otras veces delante.

Fue una salida sin pretensiones de ningún tipo, simplemente controlar el reloj para que la potencia no subiese. Un pequeño rodaje que hiciera que las piernas no estuviesen inactivas y queriendo meter en la cabeza otro tipo de pensamientos.

Salimos a las 20:25 porque en Carmona, o sales cuando se está yendo el sol, o te fries por el camino como pasó el domingo.

Tranquilos y sin un recorrido en la cabeza, así que decidió Alba por donde íbamos a ir. Ella eligió su camino favorito. Un trozo de carril bici, un trozo de camino y vuelta por asfalto por medio del pueblo.

En total, una salida de 8,40 kilómetros, con una potencia desarrolollada de media de 280 watios, por debajo de incluso lo que he tomado como referencia para ir tranquilo que es ese valor de 300 watios y 52 minutos de paseo y disfrute con Alba en el que fuimos hablando de nuestras cosas.