marzo 8, 2021

Semana 9 2021

Semana 9 2021

¿Cuánto tiempo, verdad?

Si os tengo que dar una explicación, os tengo que que decir que ha pasado de todo.

En octubre me cambié las plantillas, ¿el resultado? pues un mes parado por ampollas brutales y 5 visitas al podólogo para los ajustes de éstas.

En febrero, otras tres semanas parado porque me he vuelto a mudar. Acabo de trabajar a las 19:00 horas y el toque de queda a las 22:00 hace que me haya mudado por fascículos entre compra y montaje de muebles, más muchos viajes de una punta a otra con el Citroën C4 como portador de cajas y muebles, en fin, una tortura.

Aparte las navidades, por circunstancias personales, nunca es mi mejor época.

Todo esto ha hecho que siga entrenando pero que no haya publicado.

Y retomo la actividad del blog en la semana 9 de 12 del entrenamiento del 10K de CORRIENDO A NY de camino al gran objetivo del año, que aún no sabemos si se hará, que es Maratón de Sevilla y bajar de 3 horas.

De peso, pues sigo igual. Actualmente estoy en 90,5 kg para 184 de altura. Lo que hace que parezca una tanqueta al lado de los "canijos" que tengo en mis ritmos.

Esta semana es la tercera de cuatro de carga. Como veis ya estamos acabando y mirando de reojo a las semanas de baja de ritmo.

El lunes empezamos con descanso, algo raro de ver en este plan polarizado, pero que se celebra tras un domingo de tirada en la que las sensaciones no fueron buenas.

El martes, series entretenidas, variando tiempos de series y de descanso. Había que ir muy atento al reloj porque podías despistarte y no saliesen bien. Eran en zona 4 y con el "inconveniente" que la pista de atletismo había sido fumigada y no se podía utilizar por lo que las hice por el circuito exterior de la pista que es mas incómodo por las subidas, bajadas, curvas y estrecheces que le han dejado.

El miércoles me encontraba cansado y además salí muy tarde, tanto, que estuve jugando al límite con el toque de queda.

El jueves, otro día más de series cortas en zona 4. Este entrenamiento lo comparé con el del martes de la semana pasada porque las sensaciones no fueron buenas. El entrenamiento salió, pero me notaba muy cargado y pesado. Para hacer los mismos ritmos que en el entrenamiento del martes, tuve que desarrollar más potencia, por eso de estar más cansado.

El viernes y el sábado me los tomé de descanso porque el jueves, el entrenador de mi club me convenció que fuese a un 10k que había organizado como test en un circuito totalmente plano en el parque del Alamillo y quería ver cómo estaba porque tenía confianza ciega en que bajaría de 40 minutos. Yo no estaba nada confiado y más después de las sensaciones del jueves.

El domingo, a pesar de no haber dormido bien por problemas estomacales del peque que estuvo con vómitos, me fui activando y animando de camino a la carrera. Quizás echaba de menos ese gusanillo de tener carreras. El plan que llevaba en la cabeza era salir controlado pero en ritmos de 4:00/km y hasta donde pudiera llegar. Empezamos y durante el km 1 fui el que encabezaba el grupo. Dos compañeros decidieron apretar y en el km 2 marcaron un 3:52/km, ritmo que al ver que no era el mío decidí no seguir. Fui a ritmo constante desde el 3 al 7 donde estaba en 3:57-3:58/km. Estos ritmos ya hicieron que de los 4 que íbamos, solo quedásemos dos. En el 8 me quedé sólo y del 9 al 10 lo pasé un poco mal aunque mantuve el ritmo.

¿El resultado? Pues 39:46 en un circuito medido de manera oficial. Me sorprendió muy positivamente porque, aunque sigo sin creer en el método, éste me pegó una buena demostración que funciona. La carrera la hice a mi potencia crítica y la estimación de tiempo, prácticamente la clavó.

Por la tarde no tuve dolores de piernas como he tenido en muchas carreras que he hecho a lo loco y no tengo agujetas y tengo ganas de entrenar.

Nos vemos la semana que viene.