julio 6, 2020

Vuelta al blog

Vuelta al blog

Dos semanas sin escribir por aquí. No significa que no haya estado entrenando pero con la reincorporación al trabajo y la jornada intensiva, tengo que adaptar los horarios para seguir escribiendo por aquí sin que se haga una obligación y se haga aburrido.

En estas dos semanas ha habido de todo, pero sobre todo ha habido abandonos no deseados en carreras donde había que demostrar que podía pelear por el podio.

El primer abandono ha venido en la carrera de 10k del podcast corriendo a NY. Una carrera organizada por Jose Luis, con un gran trabajo realizado por su parte y que se podía hacer de viernes a domingo cuando quisieras para acreditar tu mejor marca.

Como mi mujer me dijo que el sábado quería que fuésemos a la playa, me decidí a hacerla el viernes que tenía vacaciones, así que viendo que iba a hacer calor y sobre todo aire, me fui temprano a un camino más o menos llano a las 7 de la mañana.

Ya en el calentamiento vas viendo cosas y lo primero que sientes es que calor iba a hacer, pero bochorno porque estaba nublado también.  Salí sin agua porque pensé que a las 7 de la mañana no me haría falta y para colmo en la primera mitad de carrera el aire me pegaba de cara. ¿Resultado de la suma de cosas? Abandoné el intento en el kilómetro 8 con una media de 4:10, pero con sensaciones de no poder con esos dos últimos kilómetros.

El sábado en la playa pasó lo que me supuse que podía pasar. Cada vez que vamos a la playa, me pego un madrugón enorme para preparar las cosas de todos, sombrillas, sillas, neveras... ya estoy cansado cuando llego a la playa. Y encima este sábado, como Martin no quería sombrilla, pues todo el día al sol. Me quemé toda espalda y parte del tronco, mas rojo que un carabinero enfadado. Apenas pude aguantar la camiseta de vuelta.

El domingo intente por la tarde otra vez la carrera pero no aguantaba el roce de la camiseta al correr, así que la acabé andando, sobre todo por no poner en un compromiso a la organización si salía premiado en el sorteo post-carrera.

Esta semana he tenido series de 400 donde he estado corriendo bastante fuerte. Estas series, con viento a favor o con serie en contra han salido a un ritmo medio de 3:40/km y una potencia de 430 watios.

El viernes 3 de julio me animé a hacer la carrera “atemporal” de Carmona. Este año era una edición virtual o de poca concentración de gente. Quedamos unos 30 socios del club apuntados, pero nos presentamos unos 20. No tenía muchas ganas de correr tras toda la semana madrugando desde las 5:30 de la mañana. No sabía que intentaría de ritmo y fue una carrera con muchos altibajos. Salí detrás del entrenador, a un ritmo demasiado alto para mi. En la primera subida y tras el primer giro a la izquierda hicimos casi el primer kilómetro a 3:45. Iba totalmente fuera de punto por lo que dejé al entrenador que se fuera sólo. Ya me había colocado tercero y al llegar al giro del kilómetro 3 para empezar el último tramo antes de empezar la segunda vuelta, me vinieron pensamientos de vaya sofocón más tonto que estas pasando, esto no es necesario a estas alturas de año y esto hizo que durante unos 600 - 700 metros bajara el ritmo a 5:00/km.

Llegó la bajada y volví a coger aire para volver a coger ritmo antes de la subida más dura de todo el circuito. En esa subida me cogieron los compañeros que iban cuarto y quinto e hicimos el tramo de subida juntos. Tras el giro y comenzar a bajar, decidí mantener el ritmo fuerte e intentar irme con Ignacio pero este iba más fuerte que yo y me despegué de Alejandro pero no conseguía reducir los 50 metros que había cogido Ignacio. Al final 4 con una media de 4:26/km. Muy lejos del año que cogí plato entre los 100 primeros participantes en llegar a meta con un tiempo de 3:58 en el mismo recorrido.

La norma general de los entrenamientos por las tardes está siendo que tengo el pulso más alto y llevo a la potencia de entreno con bastante facilidad. Imagino que todo esto es por la calor que estamos pasando en Sevilla estos días.

El domingo día 5 decidí salir por la mañana para ver si me liberaba un poco de pasar tanta calor entrenando. Por si acaso, llevaba sales y agua. Salí a las 8 y la verdad que se podía llevar la temperatura, pero con lo que no contaba era con que la tirada que tenía que ir al 90% de la CP, se hacía difícil llegar a esa potencia incluso yendo a ritmos de 4:20-4:25/km. Es decir, entrenando con 12 horas de diferencia pasaba del 105% a un 85-88%. Como el coco no está en su sitio por las faltas de objetivo y la desmotivación por ir entrenando solo desde el 2 de mayo, decidí levantar el pie en el kilómetro 8 prácticamente y volverme dando un paseo y aprovechando esa agradable temperatura.

A partir de esta semana he decido hacer un mix con los entrenos del club. Iré entrenando con el club unos días y creo que haciendo las series que envíe Jose Luis por mi cuenta de forma solitaria, ya que creo que aún no habrá series en el club, aunque he visto un test de 2000 por ahí.

Espero que entrenar con los compañeros me haga no pensar en tonterías y recuperar psicológicamente el correr fuerte. Me doy cuenta que echo mucho de menos tanto los entrenamientos en pista como las risas con los compañeros y esos ritmos donde el entrenador, Ignacio y alguno más, hace salir lo mejor de mi.

Lo que sigo dándole vueltas a la cabeza es con buscar un nutricionista para bajar ese peso que está estancado. Si quiero ir a buscar los tiempos y los ritmos que me gustarían, hay que hacerlo con un peso inferior ya que intentar hacerlo con este peso, solo hará que vengan lesiones y molestias musculares.